Cuando el ajuste no tiene límites

Publicada en Publicada en Ultimas Noticias

El Ministerio de Educación de la Nación despidió a un trabajador que no se adaptó al lugar de trabajo al que lo cambiaron y con una carga horaria mayor. El empleado se llama Leandro Gil, le faltan sus brazos. Gil es periodista y fue galardonado hace seis años con el premio “Gota al Mar” en periodismo solidario.

En 2008 perdió los brazos en un accidente en el subte. Se repuso y pudo formar una familia mientras colaboraba en la revista Kine de la cartera educativa, desde 2011. El cambio de gestión fue determinante. Con la llegada de Alejandro Finocchiaro al Palacio Sarmiento, Gil debió adaptarse a un nuevo lugar de trabajo. Además de cambiar de sede, la sumaron más carga horaria, lo cual le demanda un mayor esfuerzo físico. Por ese motivo comenzó a realizar labores para el portal Educ.ar a distancia.

Gil envió un recurso administrativo en el que explicó las dificultades que le acarreaba el  cambio laboral. La respuesta del ministerio fue una carta de despido. “Presenté un recurso administrativo donde enumeraba un montón de dificultades que mi realidad conlleva. Incluso mencionaba algunas situaciones como muchos picaportes que yo no puedo abrir o un baño al que no puedo acceder”, contó Gil al portal InfoCielo.

En el medio, la jefa de área, Mercedes Miguel, no atendió los pedidos de Gil para una audiencia. Ese encuentro nunca se produjo y llegó el despido. “No se está contemplando que no tengo brazos. Las personas con discapacidad somos un problema”, expresó Gil, víctima del ajuste.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/118049-cuando-el-ajuste-no-tiene-limites